Bubucita mía, este ya es el tercer cumpleaños que vivo contigo, aunque sea en la distancia y... ¿qué decirte? que espero seguir teniendo por mucho tiempo tu amistad, aunque tú sabes que tiene varios contratiempos, pero es una amistad verdadera, de esas que cuando te hacen falta, sabes que van a estar ahí. ¿Quién lo diría, eh? Empezar con una tontería y acabar así, después de tantos años.
Bueno, Bubú, quería decirte que gracias por estar ahí y por aguantarme en mis peores momentos, o que aparente no acordarme de ti, pero sabes que es muy difícil olvidar a alguien como tú. Has logrado sacarme sonrisas en los momentos más difíciles de mi vida, y siempre has tenido esa sonrisa y esa fuerza para levantar mis ánimos hasta cuando ni yo misma podía. He de decir que echo de menos esas charlas hasta las tantas de la madrugada, que nunca olvidaré, cuando no parábamos de contarnos miles de cosas, y no sé, eran muy especiales. Gracias por haberte convertido en una amiga, que no a todas se les puede denominar así.
Espero que disfrutes de este día con tu gente que empieza hoy y pienses que algún día podrás celebrar uno de tus cumpleaños conmigo. (Te estamparé toda la tarta en la cara, JAJAJA.)
¡FELICIDADES, BUBÚ PRECIOSA!



