Aquí me encuentro de nuevo, después de unos días al margen de todo, para expresarte una vez más lo que mi corazón siente.
Quizá no llegues a leerlo, quizá sí...pero solo te digo que << No eres un recuerdo, eres mi vida >>
¿Sabes? Por mucho que me haga la dura, la que "Bah, yo puedo con esto, sólo es un mal trago." Pues sí, siempre va a quedar esa espina ese "¿Qué hubiese pasado si hubiésemos seguido?" La curiosidad de como hubiese sido un futuro creciendo a tu lado, como siempre lo he hecho, porque...desde que llegaste, mi vida comenzó desde cero. Cada mañana amanecía con la sonrisa más inexistente que haya habido nunca en la Tierra, y todo porque tú la hacías posible. Tú conseguiste cogerme de la mano, y llevarme a la felicidad, pasito a pasito, pero íbamos escribiendo con buena letra. Por la noche, eran esas ganas locas de que pasase el tiempo rápido, para así por la mañana poder hablar de nuevo contigo.
<< Buenos días, princesa >>
Me encantaba escuchar esas palabras de tu boca. ¿Lo recuerdas, no? Todo era tan perfecto, era extraño, yo llegaba al instituto con una enorme sonrisa en la cara y con ganas de comerme el mundo. Deseando que pasaran rápido esas 6 horas, para volverte a escuchar, después de clase.
Seis horas después mi móvil me avisó << Tienes una llamada perdida >>
Eso significaba que ya podía disfrutar de tu voz, de que ya era capaz de trasladarme a ese mundo en el cual, sólo estábamos tú y yo. Duraba como mucho 10 minutos, pero eso ya era suficiente como para sobrevivir unas cuántas horas más.
<< Te siento aquí cerca, como si estuvieses a mi lado >> Repetíamos día tras día, esbozando una sonrisa. Y era verdad, es que estabas cerca, podía sentirte a centímetros de mi contándonos como nos había ido la mañana.
Esos eran los días más felices que una persona podría desear, compartir cada momento con esa persona, dedicarle sonrisas a ésta, por tal de que viniese una de vuelta, ¿cómo en los famosos cuentos, verdad? Todos felices.
Pasaron los días, los meses y tú seguías ahí, en mi diminuto corazón. Alimentándolo con tu voz, tus palabras, tu amor...haciéndolo cada vez más y más grande. Incluso, los sentimientos aumentaban, las ganas de abrazarte más.
En esos momentos, solo quería verte.
Tras varios intentos de ganarle la batalla a la distancia, a esos 446 km que me separaban de ti, llegó el día.
5 de Abril, 2013 / 12:05 PM
¡Qué bonita sorpresa de cumpleaños!
Ya te tenía a escasos kilómetros, tú no sabías nada pero ese día, sería el más feliz de tu vida y, por supuesto, de la mía.
Nos vimos, y nos fundimos en un gran abrazo, entre una multitud de gente que, sin darnos cuenta, también estaban siendo felices. No hay nada más bonito que ver a dos personas felices en un encuentro que llevaban esperando UN AÑO, ¿verdad?
Ese día prometía ser increíble, lo pasaría a tu lado, y nos fuimos a descubrir la ciudad. A media noche, a las 00:00, era tu cumpleaños ahí estaba yo, contigo, como tanto habías deseado.
Vivimos momentos mágicos, que nunca se van a olvidar, y que solo tú y yo mantendremos.
Recuerdo perfectamente las innumerables veces que repetíamos << ¿Sabes? aún no me lo creo >> seguido de un abrazo.
Y de esta manera transcurrieron los días, hasta que llegó el día que me tenía que marchar. Ese día era tan triste, pero a la vez bonito, porque había pasado el mejor fin de semana contigo. Otra vez volvía a estar sobre el andén, a punto de marchar, tú me mirabas y yo me perdía en tu triste mirada, que no quería que me marchase. Ahí estabas tú, tan firme y fuerte, dedicándome formas de corazón con tus propias manos, no imaginábamos que...esa sería la última vez que nos íbamos a ver.
[Si algún día llegas a leer esto, recuerda que ha sido escrito de una forma que, con el paso del tiempo...siempre se recuerde lo bueno porque, al fin y al cabo, lo bueno es lo que cuenta. Ese #DieciéisInfinito que siempre quedará en mi corazón, TE AMO ]
~CRLDLSC~
«Llegaste a mi vida como una estrella fugaz, proporcionándome lo misma magia, esa magia que marcó un antes y un después en mi vida. Una unión, la fuerza, la ilusión, el amor y la felicidad en un sólo número, #Cuatro." ♥
- Cristina Romero
- Soy una de esas chicas a las que le gusta reírse de los chistes malos, hacer tonterías por la calle y sobre todo estar con sus amigas. También soy la típica llorona del grupo que se le saltan las lágrimas en cualquier momento, canción o película emotiva. Me gusta hacer y decir cosas absurdas con tal de sacarle una sonrisa a alguien cuando se siente triste. Me encanta echarme fotos para que luego la gente vea lo aburrida que estoy la mayoría de los días, no tengo vértigo pero me entra un cosquilleo en el estómago cuando me asomo a la ventana de un piso muy alto, no tengo claustrofobia, pero me agobio en los espacios muy pequeños. Creo en el amor a primera vista y me encanta pedirle deseos a las estrellas. La mayoría de las veces digo las cosas y luego las pienso. He cometido muchos errores y he metido la pata varias veces, pero siempre hago todo lo posible por arreglarlo.
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